Me llamaba por teléfono, y cuando yo le preguntaba por qué, me decía que su cuerpo le decía que quería oír mi voz. Cuando amas a alguien como yo lo amo, hay una parte de vos que parece como si estuviera atada con una cuerda invisible a esa persona, y así, sin importar lo lejos que estuvieras, siempre podrías sentirla. Y ahora, cada vez que tiro de esa cuerda, siento como que no hay nadie al otro lado, y siento que caigo en la nada. Y luego lo recuerdo. Recuerdo una vida sin enemigos, ni resentimientos, ni arrepentimientos, y eso me inspira a levantarme de la cama y seguir adelante.
Desearía poder abrazarlo solo una vez más. Tan solo diez segundos más. ¿Es mucho pedir? ¿Diez segundos más? Pero sé que no puedo, y la única cosa que evita que caiga en la depresión y la tristeza es que él me hubiera matado. Así que por ahora solo voy a extrañarlo.
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